
El gesto humano
Textos escritos y leídos para el Ciclo Tardes de lectura, a partir de la exposición Retratos, invitada por el Museo Arte Contemporáneo de Unquillo (MACU), junio 2024.
Pez te amo y te respeto demasiado pero antes de que termine el dia voy a matarte.Hemingway, El viejo y el mar
Sólo cuando se ama se puede mirar con esa precisión, con la lucidez de quién hace de la fe algo concreto. El otro es esa fe. Devolverle al otro algo de lo que me dio al volverlo imagen. El otro: enfermo, viejo, cansado, pobre. Ver cómo quien no mira hacia otro lado, eso sólo es verdad cuando hay amor. No sé qué es el amor pero entiendo del gesto amoroso. También yo alguna vez toqué unas manos, sentí uno pies que me rozaban. También yo cuidé un cuerpo enfermo y viejo. El drama personal que se vuelve colectivo, que es social. Quién no ha visto la muerte cerca. Y qué se hace cuándo efectivamente se ve, cuando se puede ver. Cuando veo al otro. Me veo. El otro no es yo sino más bien su imagen es lo que me devuelve a mi, lo que me hace nueva. En el mundo de verse, de vernos, la vida es doble o por lo menos doble. La búsqueda de la interioridad. El fervor, el fuego y el entusiasmo.
Yo soy muchos.Artaud
Hay un cuerpo pero son muchos cuerpos. Digo, ¿qué cuerpo es un solo? Mi cuerpo es mío es mentira. O por lo menos, engañoso. Mi cuerpo es la frontera móvil que se vuelve real cuando existen otros cuerpos. Las manos, los ojos. los dedos de las otras sobre mi. Verlo incomoda. Verse. Debe incomodar. Estar con otros con otras es desarmar mi límite, mi frontera mentirosa. El exceso. Es imposible el yo. Lo humano no es lo cierto sino más bien andar a tientas entre bocas ojos espaldas que no son mías pero que me vuelven yo cuando se me acercan. Me tocan.
El cuerpo es un territorio caótico, una exuberancia de deseo. Yo miro con las manos, toco con las palabras, escucho con mis piernas. Así, toda partida en partes me rearmo, me entramo, me entrego y me doy.
No hay un cuerpo mío. Hay zonas. Hay un mundo que ofrece cuerpos como mercancías, las tetas el pubis los culos los pelos. Hay un mundo que estandariza el cuerpo, yo quiero mirar y tocar con deseo con placer. No estoy por fuera del mundo pero trafico imágenes desde un mundo hacia otro.
Necesito crear sobre la vida y sin mentir, crear si, mentir no, crear no es imaginación es correr el gran riesgo de poseer la realidad.Clarice Lispector
El exceso de realidad. Lo humano, lo visceral. El tiempo de lo humano. Lo viejo lo feo lo que se escapa. El tiempo que se escapa, se va lejos. Hay un modo de retener el tiempo y, a la vez, expandirlo. Soportar lo insoportable, usar el color la luz, los libros, los discos, para sentir que se puede capturar lo que se escapa. un rato, se puede. En ese rato existe la sensación de que esto, este tiempo en el que estamos haciendo y viviendo, es eterno, será eterno y sin embargo es presente, pero a la vez, ya se fue. En el modo de San Agustín, todo es presente, miro hacia atrás desde el presente, intento un futuro desde el presente. Si no deformo la realidad, ¿qué me queda? ¿Aceptarla? Tomar la realidad para confrontarla, desde el imaginario. Mi búsqueda: la ambigüedad.
Prestar atención / Asombrarse / Contarlo.Mary Oliver
El hombre que mira. El hombre que mira a su maestro, la vejez, su enfermedad, la pobreza. El hombre que mira y ve la soledad. El hombre que está solo y dejará de estar solo cuando rompa eso que ve. A(r)mar es romper. Tomar un pedazo de la realidad y destruirlo a trazos. Tecleando en una máquina o dibujando. Acuarela, madera, papel, madera, los amigos, acuarela, papel, lápiz. El hombre que mira a sus amigos, a sus maestros, a su hija desaparecida. El hombre que abandona el mundo que conoce y lo vuelve a conocer, al pintarlo. El hombre cuestionado por su forma de mirar, por su modo de contar lo que ve y lo que imagína y lo que siente. El hombre duelando, a su maestro, su juventud, a sus amigos, a su hija desaparecida. El hombre duelando a su país. Yo, ahora, duelando a mi país. Nosotros duelando la Argentina.
El hombre con miedo, partido en partes, la cabeza, los materiales de trabajo. Los pies y los zapatos, la cabeza. El sexo en las sabanas el sexo en las paredes el sexo a escondidas. Yo miro al hombre que mira. Miro su cara sus gestos, su rostro multiplicado en todos los rostros que pintó y dibujó. Veo mi gesto en el suyo. La muerte. El miedo a la muerte. Lo que la mirada destruye y reconstruye. Aquellos que ya no están. Yo miro al hombre que mira y veo , por primera vez, veo, algo más que mi miedo.
Asumir la distorsión, asimilarla y devolverla multiplicadamente.Lamborghini
El gesto poético, la poesía. No importa la idea.
Hablar del cuerpo es hablar de la carne
Lo visceral. ¿Por qué nos conmueve? Pintar lo que nadie pinta, escribir lo que nadie escribe. Yo quiero escribir lo que nadie escribe.
Lo que está lleno de vida, solo lo que está lleno de vida puede asomarse así, de modo enfático, casi a los gritos. Los colores, los gestos solemnes, gritan. Yo quiero gritar porque tengo tanta vida encima que es insoportable, que la libertad es esta pasión desenfrenada por lo vivo, por lo que no se dice.
La realidad deforme. No ser complaciente. No es realismo es tomar la realidad.
La deformidad muestra lo múltiple. Lo otro de lo otro.
Sólo se vuelve a la realidad con el imaginario que explota desde la realidad.
Poner al descubierto lo que se trata de disimular
Estamos juntos en la prisión / no hay forma de salir.Charly García
No se trata de definir sino de hacer explotar los límites de lo posible. ¿Eso es lo real? Estas no son definiciones. Ir hacia la solución plástica.
Algunas imágenes y olores de la infancia, la juventud con los amigos. El lenguaje que se deforma, se distorsiona. El lenguaje de la niñez, de la juventud. La única patria del hombre es su infancia.
No ser indiferentes a la crueldad. Asumír la contradicción, la controversia. Lo asumo.
Pongo en juego lo íntimo, no hay salida no hay filtros. Estamos acá, en esto, estamos acá para esto. Estamos acá, ahora, estamos acá. Ahora , acá, en esto, ACÁ.
Publicados en Lo que suscita, libro que reúne las producciones de las/la escritores que participaron en Tardes de lectura. Edición al cuidado de Yanina Luponio y Alejandra Lazzarini, 2025.









«Tardes de lectura. De las letras el retrato: escritoras que leen», MACU, junio 2024.
